Emplazada en la serranía de Cádiz, en la Ruta de los Pueblos Blancos, al pie de la Sierra de Grazalema y a escasos kilómetros de la Vía Verde, Villa Entreolivos goza de una ubicación privilegiada en un paraje de singular belleza.
Cruce de caminos de Jerez, Ronda, Málaga y Sevilla, la comarca donde se encuentra la casa disfruta de excelentes comunicaciones, si bien la finca ha conseguido mantenerse al margen de los circuitos turísticos habituales al estar inscrita en una fértil explotación agrícola y ganadera de unas 500 hectáreas: la dehesa del Canchal y el Llano del Fresno.

Aunque probablemente una vez allí no les apetezca desplazarse a ninguna otra parte, Villa Entreolivos es un estupendo centro de operaciones para asomarse a los Pueblos Blancos: Arcos de la Frontera, Bornos, Olvera, Setenil de las Bodegas... Pero también es el enclave perfecto para acercarse a conocer El Bosque y Grazalema o el nacimiento fluvial de La Huerta de Benamahoma, siendo imprescindible una visita al Pinsapar si es temporada, ya que es una reserva ecológica única en su género.
El senderismo por los alrededores de la casa es también una opción a considerar, ya que el entorno de la finca está constituido por un paisaje muy variado en cuanto a orografía y flora, con no pocas sorpresas para los amantes de las aves.
A muy pocos kilómetros tenemos ya Zahara de la Sierra. Es más que recomendable la excursión a su mirador para ver las más espectaculares puestas de sol en cualquier época del año.
 
Para los más atrevidos, la proximidad de Villa Entreolivos a la localidad de Algodonales, importante centro de deportes aéreos, ofrece la posibilidad de practicar parapente y ala delta.
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